Por qué preguntar gana a releer
Veinte minutos, con los apuntes delante
Releer se siente como estudiar
Releer una página es cómodo y hace que el material resulte familiar, algo fácil de confundir con saberlo. Que te pregunten es incómodo, y esa incomodidad es lo que funciona: sacar algo de la memoria es justo lo que hace más fácil sacarlo la próxima vez.
No hace falta saber la materia para escribir buenas preguntas sobre ella. Hacen falta los apuntes y algo de terquedad. Todo lo que sigue se hace con los apuntes: aquí no se le pide nada a ninguna herramienta.