Antes de preguntar nada
Cinco minutos, con la computadora ya cerrada
Una conversación, no una auditoría
La pregunta que sale primero es si usó una herramienta. Es la apertura equivocada, porque tiene un sí y un no y las dos cierran la conversación. Un niño que dice no aprendió a decir no. Un niño que dice sí ya está esperando a ver en cuánto lío se metió.
Pregunta mejor qué estaba tratando de hacer. Esa pregunta no tiene respuesta equivocada, la respuesta suele ser interesante, y los pone a los dos del mismo lado de la tarea — la única posición desde la que valen la pena las cuatro preguntas de la página siguiente.